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DISCAPACIDAD AUDITIVA (II)

Comunicacion

En esta entrada definiremos los síntomas de alerta en los niños y las principales causas de la pérdida de audición, así también analizaremos la importancia de la familia en este tipo de discapacidad.

CAUSAS DE LA PÉRDIDA DE LA AUDICIÓN

Algunos autores establecen una amplia clasificación (Mogfor, 1988):

  • Enfermedades infecciosas. La rubéola prenatal puede producir pérdida visual, retraso mental y problemas cardiacos. La sordera es característicamente similar a los diferentes grados bilaterales o distintos en un oído u otro. El sarampión, la meningitis y las paperas pueden causar perdidas auditivas después del nacimiento
  • Se considera las lesiones mecánicas y la anoxia perinatal (lesión cerebral ocasionada por traumatismo encefálico en el momento del parto).
  • Problemas de desarrollo fetal. Aquí se incluirán aquellas perdidas de audición ocasionadas por problemas en el desarrollo durante el periodo prenatal, como por ejemplo, un desarrollo incompleto del pabellón auditivo externo.
  • Causas metabólicas. Son condiciones heredadas asociadas con retraso mental, estas pueden incluir perdida auditiva.
  • La pérdida de audición es una consecuencia natural del envejecimiento. La capacidad de audición empeora a partir de los 30-40 años y al alcanzar los 80, más de la mitad de las personas sufren una pérdida de audición significativa.
  • Contaminación acústica. El exceso de ruido puede también afectar el oído.
  • Causas toxicas. Drogas o medicación suministrada a las madres durante la gestación

CÓMO DETECTAR UNA POSIBLE PÉRDIDA DE AUDICIÓN EN LA INFANCIA

  A. TRES PRIMEROS MESES 1. El niño no reacciona con movimiento corporal ante el sonido.
2. No se asusta cuando oye ruidos fuertes.
3. No se calma al oír la voz de su madre.
4. Llora y duerme mucho
B. SEIS MESES 1 No mueve los ojos o la cabeza para buscar de dónde provienen los sonidos.
2. No responde con ningún tipo de expresión a la voz de la madre.
3. No se entretiene con juguetes que hacen ruido.
4. No balbucea.
5. Se rasca con frecuencia los oídos.
6. Su llanto es agudo y ocasional.
C. QUINCE MESES 1. No puede señalar.
2. No imita sonidos o palabras simples.
3. Realiza gestos y señala para hacerse entender.
4. Es inquieto y desobediente.
5. Le duelen con frecuencia los oídos
D. DOS AÑOS 1. No ha aumentado su vocabulario.
2. No entiende por su nombre.
3. No obedece órdenes.
4. Se aisla para jugar.
5. Usa señas y gestos para hacerse entender.
E. CUATRO AÑOS 1. No obedece dos órdenes en secuencia.
2. Habla poco y enredado.
3. Es tímido, juega sólo y es poco sociable.
4. Es desobediente e inquieto.
5. Es torpe en sus movimientos. Se cae con facilidad.

LA FAMILIA

“Confirmado el diagnóstico de la pérdida de audición en un niño o niña, se inicia una decisiva etapa para él y para su familia que, si no se aprovecha convenientemente, será un tiempo irrecuperable que comprometerá su desarrollo personal, la adquisición del lenguaje oral, sus futuros aprendizajes y su integración” (Figueredo, 2.002)

La noticia produce en la familia un desajuste emocional que implica angustia y desorientación, al tener que enfrentarse con un problema para el que no están preparados y sobre el que se realizan multitud de preguntas.

Por lo que desde Cocemfecyl les recomendamos:

  •  Eliminar las actitudes negativas de la familia, potenciando las posibilidades de desarrollo del hijo o hija con discapacidad auditiva.
  • Disminuir los niveles de angustia y estrés de los padres y madres ayudándoles a superar dichos sentimientos como primer paso para comenzar a trabajar con su hijo o hija.
  • Buscar información y formación para que la familia pueda involucrarse en el proceso educativo y habilitador.
  • Aumentar la motivación e implicación para participar en las tareas de atención y ayuda a su hijo o hija, llegando a la convicción de que son competentes para ello.
  • Los padres y madres deben de ser conscientes cuanto antes, de que ellos son los agentes principales del desarrollo cognitivo lingüístico de su hijo o hija. Para afrontar la educación del niño o la niña con discapacidad auditiva, los padres y madres han de asumir el reto de educar “aprendiendo” nuevas estrategias de comunicación (lengua de signos) y han de disponer de información suficiente acerca de cómo estimular el desarrollo y el aprendizaje del niño o la niña, manteniendo altas expectativas de logro.
  • La familia debe de conocer los recursos que existen en la actualidad para cubrir las necesidades de sus hijos:
SANIDAD
  • Programa de Detección Precoz de la Sordera
  • Unidades de Implantes Cocleares en Hospitales
  • Centros Audioprotésicos
  • Servicios de Otorrinolaringología infantil
  • Pediatras
SERVICIOS SOCIALES
  • Centros Base para el Diagnostico y Valoración de discapacidad
  • Prestaciones económicas y sociales
  • Centros de Atención Temprana
EDUCACIÓN
  • Equipos Específicos Discapacidad Auditiva
  • Equipos Psicopedagógicos de Atención Temprana
  • Escuelas infantiles bilingües
  • Centros de Educación Infantil y Primaria preferentde sordo
Movimiento asociativo
  • Programas del movimiento asociativo de personas sordas: atención educativa y familiar, programa de ocio y tiempo libre
  • Asociaciones bilingües de padres y madres de niñas y niños sordos

Si quieren saber más de la discapacidad auditiva, les recomendamos los siguientes vídeos:

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