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COMER Y HABLAR

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“Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso”.

Proverbio japonés.

Desde Cocemfe CyL nos gustaría resaltar la importancia sobre la implementación de sólidos a tiempo en el desarrollo de un niñ@, que ya que sí nos retrasamos en dicha introducción las consecuencias no solamente se instalan en la alimentación sino también se van a ver reflejadas en el desarrollo del habla y del lenguaje.

A partir de los seis meses, nuestro sistema estomatognático, el cual se encarga de llevar a cabo la función de deglución de sólidos y líquidos, está preparado para comenzar a masticar sólidos. Este proceso de masticación y deglución se va perfeccionando con el entrenamiento diario cuando comemos sólidos ya que la musculatura implicada en dicha función va adquiriendo fuerza, tono, amplitud y control de movimiento.

La musculatura del sistema estomatognático está implicada en el acto de comer pero también es la misma musculatura que está implicada en el acto hablar, por lo que si trabajamos a tiempo dicha musculatura comiendo sólidos se potenciará al mismo tiempo el habla del niñ@. Por lo que el actor de masticar en la edad adecuada proporcionará una predisposición para empezar a emitir los fonemas sin alteraciones.

Normalmente el proceso de transición de alimentos líquidos a alimentos sólidos se realiza sin dificultad, pero hay ocasiones donde este proceso es muy problemático generando situaciones difíciles, como rechazo por parte del niñ@ a la hora de comer sólidos, pequeñas dificultades a la hora de deglutir… por lo que los cuidadores principales retrasan la implementación de sólidos, abusando de papillas, biberón, chupetes,…

El acto de comer sólidos a tiempo va a desencadenar que se trabaje de forma indirecta la  musculatura del sistema estomatognático, de tal manera que va a provocar un aumento de tono muscular, un aumento en la fuerza muscular y un adecuado correcto control motor por lo que va a provocar a su vez en el acto de hablar una pronunciación adecuada, una preparación en el alcance de prerrequisitos para logar ejecutar  un acto muy complejo que requiere velocidad y precisión en los movimientos.

Comer y hablar de forma adecuada requiere una exacta coordinación de los órganos implicados en la deglución y la articulación; y una serie de destrezas y habilidades como velocidad, precisión y coordinación de movimientos;  las cuales se consiguen con tiempo de entrenamiento inconsciente a través de multitud de actividades del día a día y, una de ellas, es masticar sólidos.

Hay una serie de factores que hacen que provocan el rechazo a la introducción de alimentos sólidos y también hay factores que son consecuencias de la tardía introducción de alimentos sólidos, como:

  • Uso del biberón como medio de alimentación único a partir del primer año, ya que el uso de biberón mantiene la boca en un nivel de destreza inmadura. Beber en un vaso fortalece la mandíbula, mejillas, labios, y lengua, dado que el hecho de beber en un vaso “obliga” a mover la lengua.
  • Abuso de papillas a partir del primer año.
  • Abuso de chupete a partir del primer año.
  • Chuparse el dedo de forma constante.
  • Mala oclusión dental, se produce cuando nuestra mordida no está correctamente alineada.
  • Deglución atípica: consiste en una colocación inadecuada de la lengua a la hora de tragar.
  • Deformación del paladar por el abuso de chupete y/o abuso de chuparse el dedo.
  • Hipotonía (tono bajo) en la lengua, los labios y las mejillas.
  • Aparición de caries (en el caso del biberón).
  • Ausencia de una dieta equilibrada, y por ende, carencias nutricionales.
  • Problemas en la pronunciación, dado que las estructuras que intervienen en la articulación son las mismas que intervienen en la alimentación.

A continuación vamos a explicar el desarrollo en la alimentación en una tabla con la finalidad de razonar que un niño o una niña puede comer alimentos sólidos sin problema porque nuestro desarrollo evolutivo nos lo permite. Se puede empezar a partir de los 6 meses a masticar alimentos semisólidos como purés papillas, potitos…, consecutivamente mes a mes se introducirán alimentos sin triturar, pero que se deshagan fácilmente en la boca, de fácil masticación y en pequeños trozos, tales como, queso fresco, patatas, pastas, arroz, pescados blanditos, tortilla, croquetas, fruta madura, bizcocho…También es recomendable ofrecer al niño alimentos que propicien movimientos laterales de la lengua y la acción de morder tales como galletas, piquitos de pan, trozos de fruta o verduras crujientes como la zanahoria.

tabla

Es recomendable consultar al pediatra cuando el niño o la niña no mastica sólidos y solo admite biberón o papillas, con la finalidad de descartar que existan problemas orgánicos o neurológicos que impliquen dificultades a la hora de masticar o deglutir.

Para finalizar nos gustaría desde Cocemfe CyL recomendarles los siguiente videos que aportan más información sobre el tema tratado.

LOGOPEDIA, ENSEÑANDO A COMER  https://www.youtube.com/watch?v=Wpadhp1Hpxo

ENSEÑAR A LOS NIÑOS A MASTICAR O A COMER SÓLIDOS www.youtube.com/watch?v=BdtfV0C9gH8

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